Muchas constructoras en Marbella asumen que un suelo arcilloso tiene la misma resistencia en todo el perfil. Eso es un error frecuente. En esta zona, los depósitos de arcillas marinas y limos de la cuenca del Guadalhorce presentan variaciones laterales y profundas que alteran la capacidad portante real. La veleta de campo permite medir in situ la resistencia al corte no drenada (Su) sin alterar la muestra, algo crítico en estos materiales. Antes de proyectar una cimentación o un talud, conviene complementar con un estudio de mecánica de suelos que integre el perfil completo, y en zonas de relleno aplicar columnas de grava como técnica de mejoramiento previo a la cimentación.

La veleta de campo mide la resistencia al corte in situ sin alterar la muestra, clave en arcillas blandas donde el muestreo genera pérdidas de resistencia de hasta el 50 %.