El permeámetro de carga variable se usa con suelos finos de Marbella, donde las margas y arcillas del terreno requieren medición precisa del coeficiente K. El equipo consiste en un molde cilíndrico y un tubo piezométrico que permite registrar la caída del nivel de agua. Primero se satura la muestra bajo vacío, luego se aplica el gradiente hidráulico y se mide el tiempo de descenso entre dos marcas. Para arenas limpias de la costa, se aplica carga constante con un vertedero que mantiene el nivel fijo. El laboratorio acreditado ISO 17025 calcula la permeabilidad con la Ley de Darcy. En suelos con finos plásticos, el ensayo se complementa con límites de Atterberg para correlacionar plasticidad con conductividad hidráulica.

En suelos arcillosos de Marbella, el coeficiente K puede ser inferior a 10⁻⁷ cm/s, lo que obliga a usar carga variable con piezómetros de precisión.