En Marbella, muchas constructoras confían en que el sustrato rocoso de la sierra resuelve cualquier excavación profunda, pero luego aparecen problemas al atravesar los niveles de arcillas expansivas del Cuaternario en la franja costera. El diseño geotécnico de excavaciones profundas no puede basarse solo en la experiencia visual del encargado de obra; requiere una caracterización previa con ensayos de penetración dinámica y sondeos mecánicos para definir el modelo geotécnico real. Sin ese estudio detallado, las descompresiones diferenciales y los empujes laterales sobre los sistemas de entibación se vuelven impredecibles, especialmente cuando el nivel freático asciende tras las lluvias torrenciales típicas del litoral malagueño. Por eso, antes de mover el primer metro cúbico, conviene integrar un estudio de mecánica de suelos que cubra tanto la resistencia al corte como la deformabilidad del terreno.

En Marbella, el nivel freático aparece entre 2 y 5 m en la franja costera; ignorarlo en una excavación profunda multiplica los riesgos de colapso del frente.