La costa de Marbella presenta depósitos aluviales y arenas limosas con nivel freático entre 1.5 y 4.0 metros de profundidad. Esta condición condiciona el diseño de cimentaciones superficiales, ya que la capacidad portante varía entre 1.5 y 3.0 kg/cm² en los primeros 2 metros. Para viviendas unifamiliares y hoteles de baja altura, las zapatas aisladas o corridas suelen ser suficientes. Sin embargo, en zonas cercanas al río Guadalmina los suelos más finos exigen un estudio de mecánica de suelos detallado antes de definir la geometría de la cimentación.

En suelos granulares de Marbella, la compacidad relativa es el parámetro clave para estimar el asentamiento tolerable de una losa de cimentación.