El crecimiento urbanístico de Marbella, acelerado desde los años sesenta, transformó llanos aluviales y colinas en zonas residenciales. Muchos terrenos originales, formados por arenas limosas y limos arenosos, presentan baja densidad natural. Al saturarse, estos suelos pierden volumen bruscamente. Identificar la colapsibilidad requiere una calicata exploratoria para observar la estructura del terreno y extraer muestras inalteradas. El fenómeno no siempre es evidente en seco. Solo bajo carga y con el aumento de humedad se manifiesta el colapso. Para obras en Marbella, desde chalets en la montaña hasta urbanizaciones cerca del litoral, la evaluación de suelos colapsibles es un paso previo que evita costosos daños estructurales.

Un suelo colapsible en Marbella puede perder hasta un 10 % de su volumen al saturarse bajo carga, causando grietas y hundimientos.