En Marbella, donde el planeamiento urbano convive con suelos heterogéneos de origen aluvial y costero, el ensayo de infiltración resulta obligatorio para diseñar sistemas de drenaje sostenible y evaluar la recarga del acuífero. La normativa local exige determinar la tasa de infiltración del terreno antes de autorizar edificaciones en zonas de expansión como Nueva Andalucía o la Milla de Oro. Aplicamos los métodos Porchet y doble anillo, ambos reconocidos por el CTE y el PGOU de Marbella, para obtener datos fiables de conductividad hidráulica. Este ensayo permite dimensionar zanjas drenantes, tanques de tormentas y jardines de lluvia, y se complementa con un estudio de permeabilidad en laboratorio cuando se requiere precisión adicional para capas profundas. En terrenos con riesgo de colapso por cambios de humedad, también conviene cruzar los resultados con un análisis de suelos colapsibles para prevenir asentamientos diferenciales.

El ensayo de infiltración con doble anillo permite detectar variaciones de permeabilidad de hasta dos órdenes de magnitud en una misma parcela.