Entre el terreno granítico de la Sierra Blanca y los suelos aluviales del litoral, Marbella presenta contrastes geotécnicos que exigen un control riguroso. El monitoreo geotécnico de excavaciones permite registrar en tiempo real la respuesta del macizo rocoso o del suelo ante la remoción de carga. En las laderas de Nagüeles, por ejemplo, la presencia de roca meteorizada requiere un seguimiento de grietas. En la zona costera de San Pedro Alcántara, los niveles freáticos altos demandan control de presión de poros. Antes de profundizar, conviene complementar con calicatas exploratorias para caracterizar la estratigrafía local.

En suelos graníticos meteorizados de Marbella, un desplazamiento horizontal de 5 mm puede anticipar la rotura del talud si no se monitorea a tiempo.