En una urbanización con vista al mar en la zona de Nueva Andalucía, vimos cómo un corte de 8 metros en suelo micáceo empezó a agrietarse tras las lluvias de primavera. El equipo intervino con un análisis de estabilidad de taludes que combinó perfiles de resistencia al corte y modelación 2D. Para proyectos similares, antes del modelado se recomienda un muestreo inalterado que preserve la estructura natural del terreno, y luego una clasificación de suelos que identifique el tipo de material presente. Así se evitan sorpresas y se gana en seguridad.

Un análisis de estabilidad de taludes bien ejecutado previene deslizamientos en laderas de Marbella y asegura la inversión en urbanizaciones.