En Marbella, con su perfil urbano denso y desarrollos en laderas cercanas a la costa, vemos con frecuencia que el subsuelo cambia de forma abrupta entre suelos arenosos, arcillas expansivas y niveles rocosos. Una campaña de instrumentación geotécnica bien diseñada permite monitorizar en tiempo real cómo responde el terreno durante la excavación o la construcción. Nosotros instalamos piezómetros de cuerda vibrante, inclinómetros verticales y extensómetros multipunto, calibrados en campo con protocolos ISO 17025. Antes de colocar sensores, conviene realizar un estudio de mecánica de suelos para definir los estratos críticos a instrumentar. Cada punto de medida se georreferencia y se integra en un sistema de adquisición automática de datos, con alertas configurables por umbral de desplazamiento o presión de poros.

En Marbella, donde coexisten edificios históricos junto a nuevos rascacielos, el monitoreo de excavaciones profundas es obligatorio en muchos planes urbanísticos.