La costa mediterránea de Marbella presenta una heterogeneidad geológica notable, con depósitos aluviales en el litoral, arcillas expansivas en zonas de colinas y afloramientos rocosos en la sierra de las Nieves. Esta variabilidad exige un estudio de mecánica de suelos que permita definir estratigrafía, capacidad portante y condiciones de cimentación antes de cualquier edificación. En terrenos con rellenos antrópicos o niveles freáticos someros —típicos del tramo final del río Verde— el estudio debe incluir ensayos de penetración estándar (SPT) y sondeos mecánicos, complementados con análisis de laboratorio como granulometría y límites de Atterberg. Para proyectos en ladera, es habitual incorporar un análisis de estabilidad de taludes que evalúe el riesgo de deslizamiento en cortes del terreno. Sin esta caracterización, cualquier diseño estructural en Marbella parte de hipótesis no verificadas.

En suelos heterogéneos como los de Marbella, un estudio de mecánica de suelos bien ejecutado reduce a la mitad las incertidumbres en el diseño de cimentaciones.