El perforador monta el trípode sobre el suelo limoso-arenoso típico de la franja costera de Marbella, y el equipo de penetración estándar empieza a golpear la cuchara partida. Cada 60 centímetros se registra el número de golpes, y las muestras se guardan en bolsas herméticas para su posterior análisis en laboratorio. Este procedimiento, conocido como ensayo SPT, es el primer paso para determinar si el terreno puede comportarse como un líquido denso durante un sismo. En Marbella, donde el nivel freático está a poca profundidad y los depósitos aluviales del río Guadalmina predominan, el análisis de licuefacción de suelos se vuelve obligatorio antes de cimentar cualquier estructura de más de dos plantas. Sin este estudio, el riesgo de pérdida de capacidad portante repentina es real.

En Marbella, el nivel freático alto y los suelos arenosos sueltos convierten la licuefacción en un riesgo real que ningún proyecto debería ignorar.