Los suelos de Marbella, con predominio de arenas limosas y depósitos aluviales en las zonas próximas al río Guadalmina, presentan una baja capacidad portante en los primeros metros. Para proyectos de vialidad o muros de contención en esta costa mediterránea, la especificación de geomallas debe considerar la resistencia a la fluencia a largo plazo y la compatibilidad con el relleno granular disponible. En nuestra experiencia, la selección del tipo de geomalla —uniaxial o biaxial— depende directamente del nivel de carga y de la deformación admisible del terreno. Complementamos este análisis con un estudio de mecánica de suelos para caracterizar la fracción fina y su posible efecto drenante.

Una geomalla mal especificada en suelos arenosos de Marbella puede perder hasta el 40% de su resistencia por fluencia diferida en 10 años.