Muchas constructoras subestiman el agua subterránea al proyectar viales en la Costa del Sol. En Marbella, con un clima mediterráneo de precipitaciones intensas entre noviembre y febrero, el drenaje vial geotécnico debe diseñarse con datos reales de permeabilidad. Sin un estudio previo, el agua satura el firme y provoca fallos prematuros. Aquí es clave medir la conductividad hidráulica del terreno. Combinamos ensayos de campo con permeabilidad en laboratorio para obtener coeficientes fiables. También revisamos la granulometría de los áridos disponibles. Solo así garantizamos que el sistema drene correctamente y la plataforma se mantenga estable.

Un coeficiente de permeabilidad mal estimado duplica el riesgo de saturación del firme en la primera temporada de lluvias.